Es el Schumacher de los rallys y en Japón aumentó su leyenda convirtiéndose en el primer pentacampeón de la historia de la especialidad. Su lista de récords parece no tener fin y también sorprende cuando se baja de su Citroën. Lo hizo con el Red Bull de Fórmula 1 y mañana probará el Peugeot de las 24 Horas de Le Mans en el circuito de Paul Ricard. En esa competición ya fue segundo en 2006, al volante de un Pescarolo. Sebastien Loeb habla, en esta entrevista exclusiva con AS, sobre su pasado, su presente y lo que le puede deparar el futuro.
¿Cómo se siente tras lograr su quinto título mundial?
No puedo decir si el título de este año es mejor que cualquiera de los anteriores. Siempre guardaré un recuerdo muy especial de nuestra primera corona mundial y no quiero dar la impresión de que nos hemos acostumbrado a ganar. Pero algo que se ha repetido en las cinco ocasiones es la emoción de poder disfrutar toda esta alegría con los miembros del equipo. Ellos siempre nos han proporcionado un coche con el potencial para ganar y, por supuesto, éste es su título también. Y esto incluye a Dani Sordo y Marc Martí, cuyos resultados también han contribuido a nuestro éxito. Ahora intentamos hacer el doblete conquistando el título de marcas.
Y ahora que ha ganado el quinto, ¿qué motivación le quedará?
Pues habrá que intentar ganar el sexto... En realidad esa no es mi motivación. Lo importante es que hago lo que realmente me gusta y, mientras siga gustándome, no me marcaré otras metas diferentes. Lo de conseguir nuevos récords no es un motivo para seguir, aunque siempre te agrada lograrlos. Pero a mi lo que me gusta es pelear y mientras no lleguen jóvenes que me superen claramente, seguiré en esto. Luego, seguramente, continuaré vinculado con otras competiciones del motor.